

ETAPA 1
1 Sesión
ESTADO DE SITUACIÓN
Cada ser humano dispone de ocho campos de juego,
esferas de influencia o categorías de vida.
El orden en el que clasificamos estos ámbitos refleja nuestra jerarquía de valores actual, moldeada por nuestro pasado — cercano o lejano — y por los cambios que hemos vivido.
Esta organización revela lo que hemos considerado prioritario o no, aquello que hemos valorado en mayor o menor medida hasta hoy.
También muestra dónde invertimos más — o menos —
tiempo, pensamiento, energía y dinero.
Surge entonces una pregunta esencial:
¿Son realmente adecuados los puntos de partida heredados de nuestro pasado para el futuro que deseamos construir?
Profundizaremos en esta cuestión en la siguiente etapa,
Rumbo al futuro, interpretando juntos sus deseos,
necesidades y prioridades, con el fin
de preparar una transformación alineada
con su verdadera evolución.

ETAPA 2
1 Sesión
HACIA EL FUTURO
Al mirar hacia el futuro, todos disponemos de los mismos ocho campos de juego, esferas de influencia o categorías de vida.
En cada una de ellas adoptamos una identidad — emprendedor, artista, pareja, padre o madre, amigo, deportista… — que puede expresarse de forma optimista o pesimista,
según nuestras elecciones y la motivación que las impulsa.
El orden que damos a estos ocho ámbitos determina la solidez de nuestra visión del futuro: crea fluidez o desorden,
según la coherencia de nuestras prioridades.
Acceder a nuestro pleno potencial requiere una visión clara y sentida, alimentada por un auténtico deseo y un compromiso consciente.
Así aprendemos a dirigir nuestro tiempo, nuestros pensamientos, nuestras energías y nuestros recursos hacia aquello
que construye realmente nuestro porvenir.
Pero ¿basta esta organización para disipar nuestras dudas,
conflictos internos o bloqueos?
Esto es lo que aclararemos en la tercera etapa, Sueño y Realidad, donde veremos si nuestra visión del futuro
está en armonía con lo que ya somos hoy.

ETAPA 3
1 Sesión
SUEÑO Y REALIDAD
Convertirnos en los arquitectos de nuestra vida significa retomar las riendas de nuestros ocho campos de juego para que se armonicen y creen una realidad más fluida, capaz de acoger tanto los desafíos como las facilidades.
Para ello, necesitamos observar si nuestra antigua jerarquía de valores está realmente alineada con la que nuestro futuro requiere.
Este espacio nos invita a reajustar, reequilibrar, dar más donde deseamos progresar y disminuir lo que ya no sirve
a nuestros objetivos profundos.
Es una etapa estimulante: revela nuestras fuerzas, nuestras evidencias y aquello que falta para que el sueño se vuelva concreto.
Pero a veces, incluso con acciones coherentes, nada cambia.
Es la señal de una interferencia interna,
a menudo una creencia limitante arraigada en el subconsciente.
Una vez identificada, el trabajo con nuestro coach permite liberar esa energía y devolverla al servicio de nuestra visión,
en lugar de mantenerla al servicio del miedo.
Sueño y Realidad nos abre así el acceso a nuestro verdadero potencial, a nuestra singularidad y a la persona
que debemos llegar a ser para crear ese futuro.
Es un momento de claridad y de impulso: un punto de inflexión.
Aquí, en HU-MANOLIFE, junto a Brigitte Martinez,
aprendemos a convertirnos
en los arquitectos de nuestra vida
y a avanzar hacia ese futuro permaneciendo
coherentes, conscientes y sostenidos por aquello que nos llama.